
Recuerdo ver la programación de entretenimiento del Perú que parece haberse quedado con la formula exitosa de los ochentas con la iluminación chillona, música del momento, donaciones, reportajes amarillentos, comedia similar a la de hace 30 años que pone en playback canciones de Elvis Presley, Chuck Berry, junto con hair metal. Sumándose a todo esto la idea de Estados Unidos como el país de las oportunidades para muchos, una idea bien ochentera, se ha quedado en la conciencia colectiva del país.
El lugar a donde ir para conseguir el éxito que la economía peruana ha negado a muchos por tanto tiempo. Tras la recesión del 2008, Estados Unidos ya no es el país que muchos tienen en la mente, ahora las oportunidades son tan esquivas como la princesa en Mario Bros.

La economía de Estados Unidos ha vivido todas las partes de un ciclo económico auge, recesión, depresión, y recuperación. En el periodo de Ronald Reagan el país salió de un estancamiento económico con un desempleo del 7.1% a nivel nacional a 5.5% y con una inflación del 13.5% a 4.1% durante sus dos términos. Después de estos le siguió la presidencia de George H. W. Bush, quien tuvo que lidiar con los déficits del gobierno que se triplicaron en los años anteriores.
George H. W. Bush firmo un decreto de ley que cortaba el gasto por parte del gobierno y un incremento de impuestos para dar balance a las cuentas, un acto que le costó su aprobación de la genta y miembros de su partido. A finales de octubre de 1990, el país sufrió una pequeña recesión.
En 1991, H. W. Bush firmo una ley que incrementaba la ayuda del gobierno para desempleados que fueron dados de baja por sus empleadores, muchos eran republicanos que vivían creyendo en la ilusión del trabajo fijo. En su segundo término, el presidente dejo de lidiar con el panorama económico y se volvió a temas internacionales dejando a la economía manejarse por sí sola.
Luego de este periodo, Bill Clinton asumió el mando del país. Clinton firmo una ley, tras una fuerte pelea contra el Congreso, que reduciría el costo del gobierno e incrementaría los impuestos a los más adinerados al 1.2%. Esta ley llevo al país a tener un surplus con el que pago el déficit que dejo la presidencia de Ronald Reagan dando a la nación un deuda de 0 dólares, algo que no sucedía desde 1835. Al terminarse los años de Clinton, le siguió George W. Bush, quien se vio con dos guerras e hizo que el gobierno se retirara lo más posible de la economía.
Siguiendo con el patrón de que cada gobierno tiende a hacer lo contrario al gobierno anterior, George Bush siguió con una política de libre-mercado reduciendo los impuestos por medio de diferentes leyes. Pero el gasto del gobierno se incremento justamente por esa reducción y las guerras que se libraban en Afganistán e Irak.
En el 2008 llego la crisis que junto con muchos otros factores tuvo como principal protagonista el desastre hipotecario con el que en estos momentos aun Estados Unidos intenta reponerse por medio de diferentes acciones tomadas por parte del congreso y el gabinete de Barack Obama.

Actualmente se puede decir que el país pasa por un estancamiento económico que según Ben S. Bernanke, miembro del gabinete del Sistema Federal de Reserva, solo se podrá salir a través de la intervención del gobierno, algo que la historia prueba como una buena idea. Real Time Economics, blog del Wall Street Journal, pone de manera resumida el armazón de su plan puesto en su totalidad el 15 de Octubre de este año en la página de la Reserva General.
El día siguiente en Real Time Economics se dio a conocer que 32% sería el crecimiento de la ya inmensa deuda nacional si el gobierno crece con el porcentaje que lo está haciendo ahora que es del 1.7%.
No es buen panorama para la siguiente década con la que se espera que el desempleo baje al nivel que tenía antes de que empezara la recesión. Aun, hay que tomar en cuenta la especulación y la incertidumbre que se vive en el sector privado.